La Internet de las Cosas en Alta Montaña, Pirineos.
Hace cosa de 10 años Neil Gershenfeld escribió un librito que se llamaba Cuando las cosas empiecen a pensar (Granica) probablemente es el punto de partida del concepto/motivo de este post: La Internet de las cosas. Hoy en día muchos gurus repiten frases del libro como si fueran mantras.
Yo me permito resaltar un pasaje al inicio del libro en la que Neil describe sus objetivos:
Habré tenido éxito si un ordenador de zapato llega a ser considerado una gran idea y no solo una broma, si se convierte en algo natural reconocer que las personas y las cosas tienen derechos relativos que actualmente se infringen a diario, si los ordenadores desaparecen y el mundo se convierte en nuestra interfaz.
Os ha venido a la cabeza el Nike+iPod? vamos bién…
uno de los ’saltos’ que hemos dado es que pasamos de interconectar ordenadores a interconectar cosas. Los nodos de la red ya no son costosos ordenadores de 300 o más euros, sino etiquetas RFID de céntimos de euro y CPU’s de 30 y pocos euros como Arduino. Solo hace falta poner estos términos en Google para ver miles de proyectos basados en estas tecnologías. GPS y WiFi y la propia Internet convivirán con estas tecnologías conformando en su unidad la Internet de las Cosas.
Pero para variar la ‘visión urbana’ de las cosas no nos deja ver a los animales y a las plantas… En un ecosistema como el de los Pirineos no podemos permitirnos el lujo de despreciar estos ‘agentes’ en los modelos de desarrollo y deberemos pensar también en sus derechos relativos. La nueva gestión del Pirineo pasa por esta ‘diferente’ Internet de las Cosas.
La infraestructura tecnológica, al contrario de lo que piensan en los ‘altos círculos’ de la administración es de vital importancia para que este ecosistema no termine como un parque temático. Y a pesar de eso en el Pirineo hay zonas donde las personas que no pueden acceder a Internet de Alta Velocidad roza el 30%… y ya no hablemos de cobertura WiFi.
Cosas tan simples como una webcam en una pequeña granja de animales ubicada a unos kilómetros del pueblo pueden aumentar y mucho la calidad de vida de los ‘gestores del ecosistema’ que no jardineros. La pérdida de animales, el tiempo, son preocupaciones ancestrales en los Pirineos que podrían ser solventadas con estas tecnologías.
Cuando habla de que el mundo sea nuestra interfaz… hoy en día nos encontramos con las tecnologías que convierten el texto en voz o de reconocimiento del habla, Voz sobre IP, empezaremos a hablarles a los ordenadores y a las cosas, esto que parece fácil, es en realidad difícil, estamos en una cultura donde hablarle a las cosas es de locos. Será divertido.
Os dejo un par de posts de dos ‘bloggers de pro’ que me gustan con varios ejemplos de la Internet de las Cosas.
El de Hector Milla: Os presento el Internet de las Cosas
El de Dolores Reig: MOBVIS, Internet de las cosas, Hiperenlaces a la realidad
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Rafael R. López Dijo,
Agosto 6, 2009 @ 11:29 am
Interesante recorrido el de este concepto del MIT (USA) a los pirineos http://en.wikipedia.org/wiki/Internet_of_Things Aunque si he de ser sincero, el desarrollo me parece demasiado lento para la velocidad a la que va todo lo relacionado con Internet ¿Por qué este paso de caracol en un concepto tan importante, como bien reflejas en tu post?
JosepJC Dijo,
Agosto 6, 2009 @ 12:08 pm
Porque el cambio lo tienen que hacer las personas, la sociedad, las empresas… todos tenemos ‘miedo’ a este cambio.